Comienza el Proyecto ERASMUS+KA229 ‘Power Of The Art’

Del 13 al 19 de enero, cinco alumnos de SEK-Atlántico -Carolina Gutiérrez, Carlota Sampedro, Alejandro Reiriz y Pedro Fernández de DP1, y Rocío Fernández de PAI5-, acompañados de dos profesoras -Elena Rúa e Iria Rodríguez- viajaron a Brusa, Turquía, para participar en la primera movilidad con alumnos del Proyecto ERASMUS+ ‘Power of the Art’. Esta iniciativa reunió a 25 alumnos y 15 profesores de los centros socios de Dinamarca, Italia, Grecia, España y Turquía para compartir una semana de actividades.

El proyecto ‘Power Of The Art’ de la categoría KA229 -intercambio de buenas prácticas entre escuelas- tiene como eje principal “el uso de las diferentes formas de expresión artística para mostrar cómo la herencia del pasado tiene repercusiones en el presente”. Esta iniciativa tiene lugar de septiembre de 2018 a agosto de 2020, con encuentros temáticos en cada uno de los países socios (Teatro, Fotografía, Literatura, Pintura, Cine…), donde los alumnos de PAI5 y DP1 son los protagonistas.

En este primer encuentro con alumnos, la disciplina elegida fue el Teatro. Durante esa semana de trabajo, los participantes realizaron talleres con el experto británico Mr. Mick Boyle y realizaron una representación sobre la tolerancia; participaron en talleres de artesanías tradicionales turcas (ebru y karagöz); visitaron ciudades Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO (como Cumalıkızık); disfrutaron con las visitas del Museo de Karagöz (una modalidad de teatro tradicional de marionetas) y del Hanlar Region Drama Study, así como participaron en las ceremonias de apertura y cierre del TANMUN, organizado por Ozel Tan Anadolu Lisesi, el colegio anfitrión.

La experiencia de los alumnos que viajaron en la modalidad de acogida en familias ha sido muy enriquecedora, como relatan ellos mismos:

” Hace unas semanas tuvimos el privilegio de viajar a Turquía con la gran oportunidad que nos ofreció Erasmus Plus. El proyecto se denomina `Power Of the Art’ y tiene como eje principal ‘el uso de los distintos medios de expresión artística para romper las barreras de comunicación interculturales y la construcción de la identidad europea desde el impacto de nuestra herencia cultural común en el mundo actual’.

Durante los seis días de mucho trabajo, nuestro primer objetivo fue crear una obra de teatro que representase la justicia, la pobreza y la corrupción que existe hoy en día en el mundo. Los grupos fueron aleatorios, trabajando con personas de los diferentes países participantes: italianos, griegos, daneses y turcos; eso nos ayudó, sobre todo, a interactuar con personas cuya lengua materna no es el inglés, como nosotros.

Pasamos mucho tiempo en el colegio, pues nuestra función en esta actividad era trabajar y compartir ideas con otros alumnos. Esto nos hizo ver la gran oportunidad que teníamos de conocer cómo funcionaba un colegio turco y de fijarnos, por ejemplo, en cómo valoran al fundador de su república, Atatürk, que para nosotros era una excesiva proliferación de banderas en los centros educativos, símbolo de nacionalismo. Eso también lo comprobamos cuando fuimos a la fiesta MUN que organizó el colegio, en la que todo lo que sonaba era música turca famosa o bailes típicos del país como el halay.

Tampoco podremos olvidar la hospitalidad que se respiraba en esa ciudad. La gente era encantadora y muy humilde, todo el mundo te sonreía o te preguntaba si necesitabas algo. Sin embargo, nos sentimos un poco asustados a la hora de cruzar la calle y ver la manera de conducir, pues nos llamó la atención que casi nadie llevase puestos los cinturones de seguridad o que utilizasen el teléfono mientras conducían. También en hoteles y centros comerciales y de ocio había bastante seguridad al entrar y salir, casi con los mismos escáneres que se utilizan en los aeropuertos.

Finalmente, nos queda destacar la gran experiencia de probar la gastronomía del país. A unos compañeros nos encantó el kebab y el künefe, un postre típico de allí compuesto por queso frito y helado de vainilla con pistacho; a otros no les gustó tanto el té negro tan amargo o el yogurt salado que toman en las comidas en vez de agua, ¡eso sí que nos sorprendió!

En conclusión, esta experiencia nos ha encantado porque hemos conocido, además de una cultura increíble que nos sorprendió para bien, a muchísima gente de la que aprendimos un montón de cosas. Y gracias a esta experiencia, que nos ayudará en el futuro, pudimos hacer muchos amigos.

¡Ha sido un viaje inolvidable!”

Durante este encuentro los profesores realizaron labores de gestión del proyecto, organizando las próximas movilidades que tendrán lugar en Dinamarca -Aarhus y Hammel- en abril de 2019 y en Pontevedra, en octubre de 2019.

En este enlace pueden consultar la reseña sobre el Proyecto ERASMUS+ ‘Power of the Art’ que el colegio anfitrión turco publicó en su página web.

Este proyecto ERASMUS+, financiado por la Comisión Europea y coordinado por el socio danés Soendervangskolen, Hammel, se lanzó en septiembre de 2018, teniendo lugar la primera reunión en noviembre en Vittuone -Milán, Italia- adonde se desplazaron sus coordinadores de SEK-Atlántico, Yolanda Cenamor y Gonzalo García, para organizar las actividades y las movilidades de los próximos dos cursos escolares.

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